2 de abril de 2019

Espiritualidad en el Caballero Rosacruz


"Aquel hecho psicológico que posee la mayor fuerza en un ser humano, obra como ' Dios', el lugar de la divinidad parece estar ocupado por la totalidad del hombre". C.G.Jung






Desde sus orígenes la Masonería está vinculada a un principio espiritual. El Gran Arquitecto Del Universo (GADU) es un símbolo de carácter indefinido y abierto a una libre interpretación entre los masones, pero imprescindible para el carácter iniciático de la tradición Masónica. Es un símbolo hacia la transcendencia que llama a una libre interpretación y no debe ser tomado como una revelación. Es un Dios sobre el que no se hace teología, porque la Masonería no se propone a sí misma como una "Ortodoxia", sino como una "Ortopraxis". Esta ortopraxis llevará implícita una o varias teorías u opiniones (doxa), pero su bondad se verá en sus frutos y no en el equilibrio conceptual de unos u otros dogmas. Es la representación mental de un principio creador de una entidad superior al hombre, así como una creencia basada en la razón, que rechaza todo dogma y observa la religión natural.

A grandes rasgos podemos dividir el sendero de la espiritualidad exotérica en tres grandes fases; antes de la Modernidad la teología nace de la vida espiritual mientras que en la Modernidad la espiritualidad se separa de la teología y se vuelve hacia lo interior. En la era actual, la posmodernidad, la espiritualidad se encuentra en un momento difícil de encontrarse y volverse a reunir tanto con la teología como con el ser interior.

En los tiempos actuales, la espiritualidad teísta se agrupa en tres áreas que sintetizan la trascendencia exotérica del ser, cada área autoexcluyéndose en sí misma buscando una ortodoxia que se aleja de la esencia original. Por un lado tenemos a los fundamentalistas, un fenómeno que suele darse en sistemas rígidos de creencias religiosas que se sustentan en textos revelados, definiciones dogmáticas así como magisterios infalibles. El fundamentalismo apela al texto sagrado dado el peligro de la racionalización de la fe y propone un tipo de interpretación directa e inmediata de la fe, considerándola como única y exclusiva revelación de la palabra de Dios que tiene la solución para cualquier problema sin necesidad de intermediaciones, cuestionamientos o razonamiento alguno.

Los integristas, por su parte, contemplan la aceptación de la tradición de la iglesia tal cual se entiende en un momento determinado, con el fin de defender a esa misma iglesia de lo que se consideran doctrinas nuevas, generalmente calificadas de racionalistas, que puedan apartarla de su verdadero origen e identidad tradicional.

En el Tradicionalismo aparece la Teología, la Iglesia y la Liturgia expresándose en las acciones diarias de los hombres. Todos los actos encuentran santificación desde el nacimiento a la muerte. Una nueva generación marca el cambio de una época iniciando la expansión del tradicionalismo en un mundo más organizado. Esa expansión se inicia con gran energía, se consolida con vigor y luego empieza a detenerse, a fijar límites, a necesitar de justificaciones y de argumentos para conservarse como situación de derecho. La vía tradicionalista se mueve con el desgaste histórico de toda la sociedad que marcha hacia la declinación. Luego ese estadio se expande y, finalmente, el conjunto de creencias que dio su origen al Tradicionalismo, entra en disolución. Pero eso es normal por la ley de correspondencia, sabemos que además la política, el arte, la economía, la filosofía, entre muchas otras disciplinas se comportan del mismo modo. Y no podría ser de otra manera. En el interior de un sistema, el movimiento de las funciones es relativo al movimiento total.

El Grado de Soberano Príncipe Rosacruz  (Grado XVIII) en su naturaleza, tiene una alta condición en la búsqueda de la espiritualidad y la trascendencia en el ser humano; resaltando esa espiritualidad entre todos sus miembros y en la propia que se emana de los rituales. Hoy día en muchas universidades y centros de renombre se busca el componente espiritual en el ser humano. Los masones somos muy heterogéneos, en donde cada hermano hace su aportación a ese camino espiritual. Nuestros rituales exaltan e irradian; la espiritualidad colectiva en mayor medida que la individual, mediante la práctica del amor fraterno entre la espiritualidad de sus miembros. Un espíritu que no es una estructura, ni una función, sino un sentir inmaterial con alguna forma de individualidad y dotado de la razón. Aquello que se relaciona con el espíritu o nuestro ser interior decimos que es espiritual. El amor fraterno es el cimiento del espíritu y el cemento de la espiritualidad.

Nuestra orden nos invita a ser hombres buenos y leales, gente de honor y probidad, cualesquiera que sean nuestras confesiones religiosas o convicciones que nos distingan, por encima de los desafíos profanos que en el camino de la vida, nos presente la sociedad. En este sentido, las virtudes Cardinales (Justicia, Templanza, Fortaleza, y Prudencia) y las virtudes Teologales (Fe, Esperanza, Humildad y Caridad) pueden convertirse en parámetros para aquellos hombres que deseen obrar correctamente y dentro del bien común en el largo camino de la espiritualidad y la trascendencia del ser humano.

Nuestros valores y enseñanzas empiezan con la caridad.  En este punto, es preciso aclarar: para nosotros la Caridad no es la limosna, que consuela un día para hacer más angustioso el día siguiente, tal como la entienden las religiones. El concepto de la Caridad, está íntimamente ligado con el amor divino y fraterno más que cualquier otra virtud o manifestación humana y su espíritu trasciende más allá de cualquier cultura y religión, así como ninguna de ellas se puede atribuir la exclusividad en la posesión de la misma. Para nuestra orden, la Caridad es un acto de justicia y debe efectuarse como un deber de solidaridad. No debe producir vanidad u orgullo al que la da, ni humillación al que recibe. La Caridad Masónica tiene el sentido y el valor humano de hacer el bien, de socorrer moral y materialmente al hombre, sin lastimar su dignidad, con mesura y discreción, proporcionándole bienestar espiritual que le prodigue optimismo, alegría y tranquilidad. Tal es el grado de nuestra caridad que enseña al ignorante para que la justicia y el amor recíproco reinen en el universo. Es la virtud que perfecciona al hombre, convirtiéndole en la verdadera imagen de un Ser Superior.

La virtud de la Fe aparece en nuestra Orden como un sentido por el cual el hombre reconoce y refuerza su relación con el ser, reconociendo la trascendencia del ser. Puede ser igualmente caracterizada como la revelación del hombre en la trascendencia del ser. El sentido del hombre hacia la trascendencia, y la revelación de la trascendencia al hombre, no son dos procesos distintos, sino dos expresiones de la misma posibilidad fundamental, que es el refuerzo del hombre en su relación con el ser. El hombre, como ente finito, tiende a avanzar más allá de su finitud, y precisamente la trascendencia es la negación de esa finitud. La fe es el reconocimiento de la trascendencia como el ser verdadero del hombre.

Para nuestra Orden, la Fe es la certeza de lo que se espera. Es la confianza en avanzar en el progreso y mejora de la humanidad. En ese sentido, la Masonería tiene Fe en la ciencia que ha de traer la perfectibilidad y el bienestar al género humano. Esta apreciación de la Fe es contraria a la fe religiosa, la cual considera que la fe es simplemente creer en lo que no entendemos y no vemos.
Para nosotros el concepto de Fe, guarda relación con la creencia en el ser humano, en sus potencialidades, en su capacidad de hacer el bien, a través de la palabra, de la exposición e internalización de nuestros valores y nuestra capacidad de obrar y demostrar con su propio ejemplo la bondad de los principios masónicos. La Fe que respaldada en la razón actuará de forma honesta y decidida en resolver los problemas que se le presenten. La Fe con que lograremos derrotar la ignorancia y el error que nos circunda, a través de la fuerza de nuestras convicciones personales. La Fe en nuestras posibilidades, el respeto a la naturaleza humana y la confianza en la honestidad de las intenciones son las que nos llevaran a convertirnos en hombres perfectibles por medio del trabajo constante y  responsable de la actividad masónica.

La Esperanza, por su parte, representa el triunfo definitivo de la civilización sobre la barbarie como señala el Ritual. Es esa voz interior, la que nos habla en los momentos de pesar o tristeza, la que nos detiene en los momentos de ira y dolor, la que nos lleva de la mano todos los días de nuestra vida, enseñándonos que siempre hay algo por que vivir. Es la herramienta que nos brinda resistencia y perseverancia, es la que nos sostiene y empuja hacia el final del camino que hemos iniciado, pues está claro que no se trata de un trayecto corto y llevadero, pues por el contrario, el camino hacia la verdad es muchas veces solitario, tenebroso y oscuro, necesitando siempre de la esperanza para tener porque luchar y seguir adelante pese a los obstáculos. Es la convicción de que a través de la influencia de los principios masónicos se puede mejorar nuestra sociedad, de que puedan evitarse las injusticias, de evitar las guerras y violaciones a los derechos humanos; en la caída de toda tiranía temporal o espiritual;  de evitar la pobreza que afecta a un gran porcentaje de la población.

La Masonería debe convencer a los hombres de su pequeñez en el Universo, y de su necesidad de unión para progresar y evolucionar. Todas estas VIRTUDES, propias del ambiente Masónico, son las que de manera sincera debemos aprender y desarrollar, para conservarlas y propagarlas, ante los ojos del Mundo Profano, puesto que su sola observancia conquista las VOLUNTADES de los hombres de BIEN, o de reconocida Ética y Moralidad, la que sin duda, será siempre reconocida dentro del ambiente en que se vive; por lo tanto, ésta es, en síntesis, la verdadera labor espiritual que el Caballero Rosacruz debe desarrollar en el Grado XVIII, en cualquier ambiente, situación o circunstancia que se encuentre, siempre que haya logrado COMPRENDER cuáles son sus DEBERES para Consigo mismo, para con sus Semejantes y para con el Ser Supremo, logrando así una transcendencia de su ser en la espiritualidad de su naturaleza.

El ser humano tiene en su naturaleza, la conciencia, la posibilidad de crear su estado interior, de modificarlo y desarrollarlo más ampliamente. Esta capacidad de trascendencia única le permite ir más allá de los paradigmas de su cultura o sus limitaciones e historias personales. Es la condición humana por excelencia, es la facultad que tiene el ser humano de decidir sobre sus acciones, de elegir la calidad que tenga su vida y de esforzarse en llegar a sus metas. Es cambiar de punto de vista, buscar un sentido global a la realidad y a la vida, hasta llegar a que la vida tenga sentido para él.

La trascendencia tiene que ver con el enfrentamiento a esta realidad interior, elegir estar o no bajo la influencia de las cosas de su pasado. Porque la acción es como un vector que sale desde adentro de uno y que lleva con el la intensidad y las vibraciones que uno tiene en su interior. No es tan importante el valor intrínseco de las cosas, sino lo que realmente tiene una gran importancia espiritual es lo que resulta del espíritu con que se ejecutan las acciones.

La trascendencia tiene que ver con el entendimiento que tengo del centro de mi ser, y también de las superficialidades de mi personalidad. La conciencia humana no logra ver lo que no tiene la fuerza de ver. Y dar fuerza a mi ser es conocer la parte extremadamente valiosa de uno mismo. Al conocer, experimentar y vivir desde este punto de vista, logro tener la capacidad de poder percibir mis limitaciones que impiden mi trascendencia o crecimiento. Y al ver mis cualidades intrínsecas, mis fuerzas, sé entonces como solucionar mis debilidades y llegar a tener la fuerza de trascender.

El hombre es un animal de hábitos y costumbres. La inercia de nuestros actos, pensamientos y emociones, nos sujetan como las langostas que intentan salir del cubo en que se encuentran, más las que están debajo la sujetan impidiéndoselo. El peor y más severo adversario que tiene el hombre es él mismo, su conciencia y su mente marcan los límites de su realidad. Avanzar implica ampliar o romper con viejos esquemas mentales y emociones, que en última instancia, sólo se tiene a sí mismo para hacerlo. Por consiguiente, la trascendencia supone romper con un ser finito espiritual para llegar a un Ser trascendente infinito. Todo esto se realiza a través de las acciones finitas trascendentes, para lograr así enriquecer la finitud del ser, logrando así la posesión del Ser Trascendente en la unión y perfeccionamiento de su vida hacia un Ser Superior en la plenitud de la espiritualidad humana.

Conclusión

La espiritualidad es la búsqueda, la inquietud, el anhelo de sentido, el camino hacia lo desconocido, y en resumidas cuentas el de la trascendencia del Ser. La espiritualidad del Grado XVIII se desarrolla en el ámbito en que el ser humano se pregunta así mismo por lo eterno, por lo infinito, pero no necesariamente irrumpe o está ligado a la religiosidad. La religiosidad expresa la capacidad de religarse que tiene el ser humano, de vincularse a un Ser que reconoce como distinto de sí mismo y con el que establece una forma de comunicación, pero que no es el último fin de la espiritualidad.

La espiritualidad en el Grado XVIII permite plantear los ideales de la vida y su sentido. Son los ideales, cuyos pequeños eslabones permiten la construcción del sentido; lo que es lo mismo decir nuestro “templo”. El camino de la espiritualidad significa plantearse, apasionadamente, el sentido de la vida y estar abierto a respuestas que puedan llenarnos de crecimiento interno. El sentido de lo infinito, el camino de la trascendencia, interrogación permanentemente abierta por el Ser último no puede medirse, ni iluminarse desde el discurso científico.

La trascendencia de Dios, y su espiritualidad, se relacionan con su inefabilidad, restando la opción de creer en Él y de adorarle, que es siempre una decisión individual y personal. Cuando decimos que el ser humano es capaz de trascender, queremos decir que en él hay un dinamismo inherente a su voluntad de superarse, de cruzar y trascender sus propios límites, de ir más allá. El Dios trascendente es una entidad que no se identifica con nada que exista en el mundo físico, es decir que está más allá de él (lo manifestado o emanado), a pesar de estar misteriosamente presente en todas y en cada una de las entidades del cosmos. Esta afirmación es un acto de fe, que como toda afirmación tiene sus propias razones, pero no es una evidencia que se desprenda del análisis del ser humano.

Por último, en el ser humano habita un yo consciente de sí mismo y que es capaz de contemplar el mundo, un yo libre, que en virtud de su libertad, puede configurar tanto su cuerpo como su alma. La espiritualidad es la trascendencia del Ser hacia su centro, a partir del cual el hombre realiza los actos con que objetiva el su mundo, su cuerpo y su psique. No puede ser “parte” del mundo externo que vemos, ni puede estar ubicado en un lugar específico, ni aparecer en un momento determinado. En ese centro sólo puede residir el fundamento supremo y sublime del mismo Ser. La espiritualidad del hombre es, por lo tanto, el Ser superior a sí mismo y al mundo físico que le rodea y le acompaña, pero que está en el centro de su existencia y al alcance de su mano para su descubrimiento y desarrollo.

Es cuanto puedo decir, 

Carlos Limongi

25 de abril de 2017

El Kybalion (de Hermes Trimegisto)


Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender. Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par. Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.

Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.

  1. El TODO es Mente; el universo es mental.
  2. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.
  3. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.

La mente así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental.

Más allá del Kosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la realidad Substancial, la Verdad Fundamental.

Lo que constituye la Verdad fundamental, la Realidad substancial, está más allá de toda denominación, pero el sabio lo llama el TODO.

En su esencia, el TODO es incognoscible, Mas el dictamen de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto.

El universo es una creación mental sostenida en la mente del TODO.

El TODO crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de un millón de universos no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.

La mente infinita del TODO es la matriz del Kosmos. En la Mente del Padre‑Madre, los hijos están en su hogar. No hay nadie que no tenga padre y madre en el Universo.

El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se imagina que puede desafiar sus leyes, ése no es más que un tonto vano y presuntuoso, que se estrellará contra las rocas y será aplastado por los elementos, en razón de su locura. El verdadero sabio conociendo la naturaleza del universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra las inferiores, y por medio de la alquimia transmuta lo que no es deseable, en lo valioso y de esta manera triunfa. La maestría consiste, no en sueños anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las fuerzas superiores contra las inferiores vibrando en los más elevados. La transmutación (no la negación presuntuosa), es el arma del Maestro.

Si bien es cierto que todo está en el TODO, no lo es menos que el TODO está en todas las cosas. El que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.

Nada reposa; todo se mueve; todo vibra.

Todo es dual, todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la compensación.

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo ocurre de acuerdo con la ley. Azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero ninguno escapa a la ley.

El género está en todo, todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.

La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo que la fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales.

Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.

Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en le polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad.

La mente, así como los metales y los elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

El ritmo puede neutralizarse mediante el arte de la polarización.

Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de Causalidad y uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior.

El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior. Obedece a las leyes que están por encima de él, pero en su propio plano y en las que están por debajo de él, rige y ordena. Sin embargo, al hacerlo, forma parte del principio en vez de oponerse al mismo. El sabio se sumerge en la Ley, y comprendiendo sus movimientos, opera en ella en vez de ser su ciego esclavo. Semejantemente al buen nadador, va de aquí para allá, según su propia voluntad, en vez de dejarse arrastrar como el madero que flota en la corriente. Sin embargo el nadador, el sabio y el ignorante, están todos sujetos a la ley. Aquél que esto comprenda va en el buen camino que conduce a la Maestría.


carloslimongi@yahoo.com

13 de abril de 2017

YHWH «Yo soy el que soy»



«Yo soy el que soy» (Ex. 3,14) representa la expresión más concentrada de la auto-revelación de YHWH a Moisés y al pueblo de la antigua Alianza. El Dios de los patriarcas se revela bajo el nuevo nombre de Yahveh en un nuevo acto de salvación, la redención de la esclavitud de Egipto. 

La respuesta de Yahveh, «yo soy el que soy», hecha texto y Escritura, se encuadra ella misma también dentro de todo un tejido de relaciones y de una historia que la precede: una etimología o núcleo de significación embrionario y una tradición oral anterior a la fuente escrita elohista. A este nivel reencontramos la filología, la lingüística, la exégesis literaria e histórico-crítica, disciplinas que con métodos rigurosos nos permiten descubrir, con resultados por cierto no muy satisfactorios, el etymon, origen y significado primigenio del nombre de YHWH, la tradición y la forma literarias en las que este nombre y la auto-proclamación, «Yo soy el que soy», vienen transmitidas. La filología y la historia son instrumentos preciosos e irrenunciables para desvelar el nombre oculto de Dios, que ha querido revelarse por la Palabra hecha Escritura.

El significado de la expresión « Yo soy el que soy» se inclina más bien hacia el sentido de «ser-existir», aunque no se le ha de prestar un contenido ontológico fuerte, ni se ha de excluir por otra parte la connotación de significado activo y dinámico, «actuar», «crear». Esto último resulta más evidente, si se toma en consideración el contexto en el que se encuentra. «Yo soy el que soy» constituye entonces la respuesta que garantiza la intervención salvífica de Yahveh en favor del pueblo esclavizado en Egipto. 

Esta respuesta legítima por otra parte la misión de Moisés «'Yo soy' me envía a vosotros». El «actuar» de Yahveh se produce en continuidad con su acción en el pasado en favor de los patriarcas, lo que prueba la identidad («ser») de Yahveh, que es el mismo Dios de los Padres. La revelación del nombre de Yahveh tiene, pues, desde un principio una referencia a la historia de salvación: la historia de los patriarcas en el pasado, la liberación de los israelitas de Egipto en el futuro inmediato. Por ello mismo es legítimo en un cierto sentido traducir la expresión de autorevelación de Yahveh como «Yo soy el que actúa». 

El nombre YHWH y el nombre-interpretación «Yo soy el que soy», en relación uno con otro y en el contexto en el que necesariamente se mueven, encierran a distintos niveles los dos significados básicos de «ser» y «hacer ser». Yahveh se manifiesta y revela por otra parte como el Dios, que es el mismo de los patriarcas, de Moisés y de generación en generación. El «hacer ser» o «actuar» de Yahveh se manifiesta en cuanto «crea» y «salva». 

En resumen, la autodefinición de Yahveh, «Yo soy el que soy», constituye la proclamación de la acción creadora y de la acción salvífica de Yahveh, en las que se revela el tiempo y la profundidad de su Ser.




  carloslimongi@yahoo.com

La Pascua de Resurección





La palabra Pascua (pascae en latìn, pèsaj en hebreo) significa PASO.

En el caso de los judíos representa el cruce del Mar Rojo, es decir el PASO de la esclavitud hacia la libertad.

Para los cristianos se conmemora la Resurrección de Cristo, es decir, el PASO de la muerte hacia la vida eterna.

Incluso para los ateos significa la Supremacía del Espíritu por sobre la Materia.

Por eso en estas Pascuas deseo de todo corazón que nos animemos y demos ese PASO.

El que nos haga pasar: 
  • De la Resignación a la Acción;
  • De la Indiferencia a la Solidaridad;
  • De la queja a la búsqueda de soluciones;
  • De la desconfianza al abrazo sincero;
  • Del miedo al coraje de volver a apostar todo por amor;
  • De recoger sin vergüenza los trozos de sueños rotos y volver a empezar;
  • De la autosuficiencia al compartir el fracaso y los éxitos
  • De hacer las paces con nuestro pasado para que no arruine nuestro presente,
  • Y de saber que de nada sirve ser luz, si no podemos iluminar el camino de alguien. 

Los que tienen la posibilidad de reunirse para cenar juntos, una menorah y ciertas palabras permiten vivir la intensidad de este momento que nos recuerda, con la primavera, la permanencia de la Vida.


Felices Pascuas.



  carloslimongi@yahoo.com

23 de enero de 2017

¿Qué significa que Dios es Uno y Trino?

Significa que Dios es uno solo, pero que en Dios hay Tres Personas, distintas entre sí, que tampoco se reparten la única divinidad, sino que cada uno de ellas es enteramente Dios.

Se trata del misterio de la Santísima Trinidad, misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de un solo Dios en tres Personas, misterio imposible de entender y de captar cabalmente, menos aún de explicar, pues se trata de la esencia misma de Dios. Y ésta es una verdad que sobrepasa infinitamente las capacidades intelectuales del ser humano.

Se cuenta que mientras San Agustín se encontraba en la playa preparándose para dar una enseñanza sobre el misterio de la Santísima Trinidad, vio a un niño tratando de vaciar el agua del mar en un hoyito que había hecho en la arena. Al preguntarle San Agustín qué estaba haciendo, el niño le respondió que estaba tratando de vaciar el mar en el hoyito, a lo que le contestó el Santo: “Pero, ¡estás tratando de hacer una cosa imposible!” Y el Niño le replicó: “No más imposible de lo que es para ti entender o explicar el misterio de la Santísima Trinidad”. Y con estas palabras el Niño desapareció.

Así es nuestro intelecto: tan limitado como es el hoyito para contener el agua del mar, sobre todo cuando trata de explicarse verdades infinitas como el misterio Trinitario.

Es por ello que el misterio de la Santísima Trinidad no puede ser conocido a menos de que Dios nos lo dé a conocer. Y Dios nos lo ha dado a conocer al revelarse como Padre, como Hijo y como Espíritu Santo: Tres Personas distintas, pero un mismo Dios.

Sin embargo, lo importante de este misterio central de nuestra fe no es explicarlo, sino vivirlo. Y aquí en la tierra somos llamados a participar de la vida de Dios Trinitario (Dios Uno y Trino) de una manera velada, incompleta, pero en el Cielo podremos vivirlo a plenitud, porque veremos a Dios tal cual es.

Aunque las Tres Divinas Personas son inseparables en su ser y en su obrar, al Padre se le atribuye la Creación, al Hijo la Redención y al Espíritu Santo la Santificación. Es así como el Espíritu Santo en su obra de santificación en cada uno de nosotros, nos va haciendo cada vez más semejantes al Hijo, y el Hijo nos va revelando al Padre y nos va llevando a El. “Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquéllos a quienes el Hijo se los quiera dar a conocer” (Mt. 11, 27).



carloslimongi@yahoo.com

4 de febrero de 2015

Los Números y su interpretación



Con referencia a la interpretación de los Números: se puede explicar de forma breve el significado primario atribuido a cada uno.

No. 1 representa a Dios, la Unidad del Ser Divino, y el principio generativo de Naturaleza; Es caracterizado por el punto céntrico dentro de un círculo.

No. 2 es llamado la Pareja (Dualidad); Denota las calidades activas y pasivas de la Naturaleza, Luz propia de los hombres y propia de las mujeres, y Oscuridad, La Vida Y la Muerte.

No. 3 es llamado el número Majestuoso, como se refiere a la Trinidad, el Triple Ser de la Deidad; Su emblema es el triángulo equilátero, lo cual en el antiguo Egipto fue llamado el Delta Sagrado; Fue simbólico de Osiris, Isis y Horus, y el Hierofante en los misterios de Osiris requirió que todo Candidatos tome el juramento de secreto con ambas manos extendieron sobre este Símbolo Sagrado. Brahma, Vishnu y Siva forman la Trinidad de los hindús.

No. 4 es el número Místico, e indica la influencia operativa de los cuatro elementos. Bajo este número, o el cuadrado geométrico, Pitágoras le comunicó el Nombre inefable de Dios a sus discípulos escogidos.

No. 5 es el emblema de Salud y Seguridad; Es también denominado el número Oculto; El Pentagrama fue un talismán famoso; Representa Espíritu y los cuatro Elementos. En nuestro Sociedad el Pentagrama siempre debería aparecer apuntando arriba, el Pentagrama invertido es un emblema de mal presagio.

No. 6 es considerado un epítome de Naturaleza, como él los presentes para nuestra vista las dimensiones de todas las cosas, agrandando los cuatro puntos cardinales o aparentes, las dos líneas de altura y anchura; El Hexagrama representando los Planetas fue también un talismán notable.

No. 7 es el número Perfecto, también llamado lo venerabilísimo, desde que se refiere a la creación de mundo según la cosmogonía De Mosaico.

No. 8 llama el ley de la naturaleza primitivo, siendo el primer cubo, y los puntos fuera que todos los hombres son igual nacido; Es también estimado el número la mayoría de para amar, siendo el número de Justicia.

No. 9 es llamado el Triple Ternario y se refiere a la perfección de las esferas. Es el primer cuadrado de alguno que otro.

No. 10 es lo más sublime, como contenga la Mónada o Unidad que creó todas las cosas, y también el Cero, un símbolo de Caos, por medio de lo cual el mundo se formó. Es la fundación de la Divina Sephiroth de la Teosofía Cabala de los hebreos.

No. 11 es llamado el Mal número; Es un agüero de Derrota o la Muerte.

No. 12 se refiere a los 12 Apóstoles del Mesías, y a los 12 signos del zodíaco, expresando la cosmogonía de Naturaleza, espiritual y material.


El cuadrado de 12 – a saber 144 – es el límite de cada círculo Rosacruciano, y nos recuerda de los 72 atributos de Dios, cuál forma los nombres de los 72 ángeles que ocupan la 72 ronda de la escalera de mano de Jacob, lo cual - se dice - que se extiende desde la tierra al cielo.


  carloslimongi@yahoo.com

12 de noviembre de 2014

Gotas de Luz a la Sociedad

·     Hasta que los filósofos se encarguen del gobierno o los que gobiernan se conviertan en filósofos, de modo que el gobierno y la filosofía estén unidos, no podrá ponerse fin a las miserias del Estado.
·   Si fuere necesario que perecieran 50,000 hombres para el bienestar del Estado, yo los lloraría; pero la razón del Estado es antes que nada.
·         El Estado llama ley a su propia violencia, y crimen a la del individuo.
·         A las repúblicas las acaba el lujo; a las monarquías la pobreza.
·     En política, como en religión, hay devotos que manifiestan su veneración por un santo desaparecido convirtiendo su tumba en un santuario del crimen.
·         En política los experimentos significan revoluciones.
·     La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación.
·   Los resultados de los cambios políticos rara vez son aquellos que sus amigos esperan o que sus enemigos temen.
·         La patria de cada hombre es el país donde mejor vive.
·         Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.
·         La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.
·        ¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter.
·       No es bueno ser demasiado libre, no es bueno tener todo lo que uno quiere.
·   Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.
·         La libertad solo es concebible tratándose de la inteligencia.
·         Sólo es digno de libertad aquel que sabe conquistarla cada día.
·         La naturaleza concede libertad hasta a los animales.
·        La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que estas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho.
·         La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
·         Donde mora la libertad, allí está mi patria.

13 de octubre de 2014



LOS NOMBRES DE DIOS He. 1:1­4

INTRODUCCIÓN: La Biblia nos enseña que Dios se ha dado a conocer a sus hijos por medio de su Nombre para trasladarles su voluntad (Ex. 3:13­15); cada uno de los nombres son manifestaciones y facetas diferentes, que a la vez cumplieron una función específica, algunas personas lo conocieron con el nombre Jehová, El Shadday etc. y otras personas lo conocieron como proveedor, sanador, protector, guerrero, etc.
 
DESARROLLO: En el Salmo 90:2 leemos que Dios es eterno y como tal se ha manifestado a las  distintas generaciones; en cada una de las manifestaciones que Dios ha hecho ha utilizado diferente nombre lo podemos ver en el Salmo 91:1­2 que dice: “ El que habita al abrigo del Elyon morará bajo la sombra del Shadday, diré a Jehová: Refugio mío y castillo mío, mi Elohim en quien confío “Dado que en otros tiempos se dio a conocer con el nombre de Elohim, El Shadday, Jehová, El Elyon, a nosotros en este ultimo tiempo se nos ha manifestado en Jesús (He. 1:2). Desde el primer capítulo de Génesis hasta Apocalipsis podemos ver algunos nombres con que Dios se ha manifestado:
  1. ELOHIM, Gn 1:1­2:3; 6:13: Podemos ver en el primer capítulo de Génesis que Dios se manifiesta a la humanidad pre­adámica con el nombre de Elohim (Dios, creador); luego en el capitulo 6:13 leemos que Noé hal ó gracia delante de Dios y por eso se le manifestó con el nombre Elohim, pero es interesante ver que cuando Noé ofrece sacrificio a Dios lo dirige a Jehová (Gn. 8:20­22). 
  2. JEHOVA­ELOHIM, Gn. 2:4: En este capítulo Dios forma a Adán de la tierra y le da a Eva y se manifiesta a el os con el nombre Jehová Elohim.
  3. El SHADDAY, Gn. 17:1; Ex. 6:3: Dios utiliza una nueva manifestación y visita a Abraham, Isaac (Gn. 28:3) y Jacob (Gn. 35:10­11; 48:3) con el nombre El Shadday (que traducido es: Todopoderoso, pechos que amamantan).
  4. JEHOVÁH (YHWH), Gn. 4; Ex. 3:13­15: YHWH es el tetragrámaton o sea el nombre de Dios en hebreo, de allí se traducen los nombres: Jehová, Jehová, Yavé y Yahweh. En Génesis 4 leemos que Dios se manifiesta a Caín, Abel y Set con el nombre Jehová y tiempo después se manifiesta a Moisés y al pueblo de Israel también con el nombre Jehová, y vemos en todo el A.T. que Dios se les aparece en diferentes dificultades y su Nombre adquiere nuevos atributos con los cuales ellos lo conocieron, veamos algunos:
    • JEHOVÁH JIREH, Gn. 22:14: Cuando Abraham estaba pasando la prueba mas dura de su vida e Isaac le pregunta por el cordero para el sacrificio, Abraham contesta Jehová proveerá, que en hebreo es Jehová Jireh, y Dios al ver el corazón dispuesto a ofrecer a su hijo provee el carnero para el sacrificio; y dos mil años después también proveería en el mismo monte al Cordero que quita el pecado del mundo (Jn. 1:29). 
    • JEHOVÁH RAPHA, Ex. 15:26: Cuando Israel salió de Egipto e iban por el desierto, llegaron a Mara y al í murmuraron de Dios porque el agua era amarga, pero Moisés clamó a Jehová para que la sanara, y Jehová lo hizo por medio del árbol que Moisés le echó, allí les muestra otra faceta de su Nombre, indicándoles que sí obedecen, cuando llegue enfermedad a sus vidas El los sanará porque es Jehová Sanador.
    • JEHOVÁH NISSI, Ex. 17:15: Dios se manifiesta a su pueblo como Jehová mi bandera (baluarte, estandarte, insignia) cuando derrotó a Amalec que había salido a la guerra contra ellos, porque El iba delante de ellos como poderoso gigante para luchar por ellos y darles la victoria.
    • JEHOVÁH SHALOM, Jue. 6:24: Cuando Gedeón estaba angustiado de que moriría por haber visto al ángel de Jehová, El Señor le habló diciendo: La paz sea contigo, no temas no morirás; luego Gedeón levantó un altar al Señor y le puso por nombre Jehová es Paz.
    • JEHOVÁH SHAMAR, Sal. 121:5: Dios promete a su siervo David que siempre estará con él guardándolo de todos sus enemigos y que no lo abandonará para protegerlo, porque El acampa alrededor de los que le aman, en la faceta de Jehová Protector.
    • JEHOVÁH SHAMMAH, Ez. 48:35: Cuando Dios reparte la tierra a su pueblo promete que el nombre de la ciudad en la que habitarán será Jehová esta al í, porque no los abandonara sino que habitará con el os, para que vivan confiados y seguros en El. 
    • JEHOVÁH SABAOT, Mal. 4:3: Dios promete a su pueblo que derrotará a todos sus enemigos porque va delante de el os peleando sus batallas, y cada vez que el os salen a la guerra Dios sale con el os y se les manifiesta como Jehová de los Ejércitos.
  5. JESÚS, Mt. 1:25: Después de haber hablado de muchas formas y en muchas ocasiones con diferente nombre, Dios se manifiesta por última vez a la humanidad enviando a su Hijo Jesús. Desde que El Señor estuvo en el vientre fue avanzando en nombre, como lo veremos a continuación:
    • EMMANUEL, Is. 7:14; Mt. 1:23: El nombre Emmanuel quiere decir Dios con nosotros. Mientras el Señor estuvo en el vientre de María fue l amado Emmanuel porque era el verbo hecho carne y Dios mismo morando con su pueblo (Jn. 1:1,14).
    • JESÚS, Mt. 1:25: El nombre Jesús quiere decir Jehová es salvación. Al nacer por voluntad de Dios le dan el nombre Jesús porque es Él quien libra a su pueblo de pecado. Jesús es la segunda persona de la Trinidad, recordemos que en Éxodo 3:13­14 cuando Moisés le preguntó a Dios con que nombre lo representaría delante del pueblo, El respondió dirás: Yo Soy se me ha aparecido, Yo soy el que Soy, y también leemos en el evangelio de Juan que Jesús repite siete veces Yo Soy, y también es impresionante que cuando lo crucificaron, Pilato escribió un acróstico en griego, latín y hebreo (Jn. 19:19­20), que decía: “Jesús de Nazaret Rey de los Judíos” en el que se formaba exactamente el tetragrámaton, YHWH, el rotulo que fue escrito en hebreo estaba de la siguiente forma:
      • Y: Yeshua = Jesús
      • H: Hanosti = De Nazaret
      • W: Wimelesh = Rey
      • H: Haih de Yehudim = De los Judíos.
      • El tetragrámaton era tan sagrado para los israelitas que no se atrevían a pronunciarlo, pero vemos que Jesús tenía tanta confianza con su Padre que mas que pronunciar el tetragrámaton le dice Abba Padre (Papito) porque era su Padre amado (Mr. 14:36).
    • JESUCRISTO, Lc. 3:21­22: Cuando Jesús se bautiza en el Jordán el Espíritu Santo desciende sobre Él ungiéndolo, y a su nombre se le añade Cristo (gr. Christos = Ungido),formando el nombre Jesucristo. Es después del Jordán cuando El Señor empieza su ministerio predicando y haciendo milagros preparándose para el sacrificio en la cruz.
    • EL SEÑOR JESUCRISTO, Hch. 17:26: Cuando el Señor resucita su nombre nuevamente cambia y ahora es: El Señor Jesucristo, porque Jesús es el Hijo, el Verbo hecho carne (Jn. 1:1,14), Cristo el Espíritu Santo, porque fue ungido con el poder del Espíritu Santo (Lc. 3:22; 4:1,14) y cuando se habla del Señor se refiere a Dios Padre, porque leemos en Hebreos 1:5­ 6 que después de resucitar dice “adórenlo todos los ángeles”, luego en Mateo 4:10 leemos que únicamente al Señor debemos adorar y en Juan 4:23 dice que es el Padre quien busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. Es por eso que ahora sí se bautiza alguna persona en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt. 28:19) o en el nombre del Señor Jesús, lo hace en el mismo nombre ya que no hay ninguna diferencia porque es un solo Dios y un solo nombre para El.
    • NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE, Fil. 2:9­11; He. 1:4; Ap. 19:12: Cuando resucitó Jesús, Dios Padre le dio un nombre que es sobre todo nombre, que se nombra en este siglo y en el venidero porque en ese nombre toda rodil a se doblará y confesará que El es el Señor, este nombre nuevo a la vez es el nombre del Espíritu Santo y del Padre, y es en este nombre que echamos fuera demonios porque es poderoso sobre cualquier otro (Fil. 2:9­11; Ef. 1:21).

CONCLUSIÓN: El Nombre por el cual nosotros podemos acercarnos a Dios es el mas grande que ha existido, y a la vez es la mas grande expresión de amor que Dios ha manifestado, porque envió a su Unigénito sobre la tierra para que por medio de su sacrificio todos nosotros lleguemos a ser salvos y tener plena confianza de acercarnos a El y poder decirle igual que Jesucristo: Abba Padre! (Ro. 8:15; Gá. 4:6), y de la misma forma como El venció y Dios Padre le dio un nuevo nombre, nos invita para que nosotros seamos vencedores y entonces escriban su nombre nuevo en nuestras frentes (Ap. 3:12) y también nos den un nombre nuevo (Ap. 2:17).



carloslimongi@yahoo.com

El Símbolo de la Rosa Cruz


Este símbolo aparece en diversidad de formas: la Cruz coronada por la Rosa; la Espada o mango de la Cruz adherida a la Rosa; la Cruz rematada por la Corona, la Cruz Fálica modificada, etc.

1o. La Cruz coronada por la Rosa significa que la Rosa, símbolo de la Divinidad, sólo puede alcanzarse por el sufrimiento de la vida mortal, simbolizada en la Cruz.

2o. La Espada adherida a la Rosa significa que la espada del Espíritu debe blandirse activamente en las batallas de la vida a fin de ganar por premio la Rosa, así como en los tiempos caballerescos la rosa era el premio que de manos de la reina recibía el victorioso caballero.

3o. La Cruz rematada por la Corona significa que el sufrimiento de la vida mortal, pacientemente sobrellevado por el fiel discípulo de la Verdad, tendrá por recompensa la corona del Magisterio. Así dicen los antiguos aforismos: “Toda Cruz tiene su Corona” y “No hay Corona sin Cruz”.

4o. La Cruz fálica modificada significa la dual sexualidad del manifestado universo, la presencia y actividad del universal principio masculino y del universal principio femenino. Sin embargo, la modificada Cruz Fálica de los rosacruces nada absolutamente tiene que ver con las groseras formas del culto fálico, que son una abominable tergiversación de la sombra de la Verdad y no deben confundirse con la Realidad.

Dice un antiguo aforismo:
“El conocimiento que no va acompañado de la acción es semejante a los tesoros acumulados estérilmente por el avaro. Una insensatez. No olvidéis la ley de utilidad en esta y en otra cosa”.




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23 de septiembre de 2014

Los Cuatro Elementos


El Fuego, la Tierra, el Aire y el Agua son los cuatro elementos de la Naturaleza, y componen todas las estructuras materiales y tonalidades orgánicas que hay entre el Cielo y la Tierra.

Nosotros como seres vivos estamos también compuestos por estos cuatro elementos y conocer cómo se manifiestan en nuestra experiencia de vida es el punto de partida para conocer nuestra energía de base.

El conciente conoce cuatro modos principales de percepción, los cuales se expresan de manera diferente en cada individuo. Son las Cuatro Funciones de la Conciencia: la Intuición, la Sensación, el Pensamiento y el Sentimiento.

Por supuesto que las cuatro no son igualmente fuertes en cada individuo. Una función domina, mientras que las otras tienden a estar “subdesarrolladas”. Para poder volverse una totalidad, una persona debe desarrollar las cuatro funciones de conciencia, un trabajo profundo y consciente en pos del desarrollo de la personalidad.

Los cuatro elementos de la naturaleza se manifiestan en el ser humano a través de las cuatro funciones de la conciencia. 

  • El Fuego se manifiesta a través de la Intuición. 
  • La Tierra a través de la Sensación. 
  • El Aire a través del Pensamiento.
  • Y el Agua a través de los Sentimientos.

Fuego: Es la Energía radiante universal, energía que es excitable, entusiasta y luminosa. Dinamismo, espontaneidad, y una experiencia centrada en la identidad personal y espiritual. 

Tierra:
 Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Harmonización con el mundo de las formas, de las estructuras visibles. Resistencia y persistencia, energía de preservación y conservación. Protección, estabilidad y seguridad.

Aire:
 Energía vital que se asocia con la respiración, las ideas arquetípicas detrás del mundo físico, la energía cósmica concretada dentro de las pautas específicas del pensamiento. Los signos de aire enfocan su energía en el mundo de las ideas específicas que no se materializaron aún, la teoría, las palabras, los vínculos y el pensamiento abstracto.

Agua:
 Energía intangible, reino de la emoción profunda y de las respuestas sentimentales. Intuición y sensibilidad psíquica. Los signos de agua están en contacto con el inconsciente y con la unidad de toda la creación, la empatía hacia los demás está muy presente, como así también su vulnerabilidad. El elemento agua corresponde al proceso de ganar consciencia a través de una comprensión lenta pero segura de los más hondos anhelos del alma. 



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La Alquimia Sensorial

La Piedra Filosofal

Hay algo extraordinario en nosotros, y es el sentido espiritual del amor.  Amor no es la atracción psico-genética entre el hombre y la mujer para la verificación del proceso de la reproducción, o para satisfacción del instinto que presiona en un momento dado.  Es simplemente la atracción instintiva, natural en todas las especies, bien sea para la perpetuación de la especie o como debiera ser, para la regeneración espiritual de la misma, como en el caso del ser humano.

Pero no comprendemos esta verdad; hemos desaprovechado por completo los conocimientos maravillosos que nos legaron los antiguos.  El Señor Jesús entregó ese conocimiento al decir  “creced y multiplicaos”. ¿Qué quería decir?  Que debemos multiplicarnos únicamente cuando a través del sentimiento espiritual y verdadero de amor hacia la bipolaridad, podamos permitirle a un Ego expectante el obtener un cuerpo o un vehículo para que pueda venir a este mundo tridimensional y adquirir experiencia.  Y crecer, es crecer espiritualmente con esa energía maravillosa de la Vida, que se manifiesta a través de la generación universal, porque realmente es la energía que mueve al mundo.

Si no fuera por esa energía tan poderosa, la energía germinal, no sería posible concretar todo lo que existe y lo que imaginar podamos.  Por eso el alquimista comprendiendo este misterio magnum, de que existe en esa energía un inmenso poder, la ha llamado la prima materia.

Los alquimistas de todos los tiempos han hablado de la prima materia para la Gran Obra, diciendo que esa prima materia no se encuentra en la naturaleza tirada en ninguna parte,  sino que hay que buscarla en la interioridad de cada uno. 

Esa prima materia se despierta a la actividad por la acción de la bipolaridad, cuando los cónyuges se acercan en el abrazo del amor.  Luego viene la fuerza del deseo, la cual dinamiza aún más aquella prima materia, y el sentido espiritual del amor es el que la convierte de piedra bruta ordinaria, en la piedra filosofal, divina y espiritual.

Quien toca aquella piedra, instantáneamente recobra la salud.  Esa piedra maravillosa si es puesta bajo la observación de cualquier persona enferma física o moralmente, le devuelve la salud o la armonía espiritual.  Era el misterio maravilloso que solamente se deja entrever entre líneas, tratando de que el que tenga oído que oiga, o el que tenga vista suficiente vea. 

A esto se refiere la alquimia en su aspecto más secreto y divino, a la obtención de la piedra filosofal.  Pero así como para transformar un anillo de oro en unos zarcillos de oro hay que fundir el anillo, es decir, tener una materia prima y fundirla con la acción del fuego, así mismo es en nosotros. Esa prima materia es la que sirve para que la semilla del vegetal despierte de su letargo al hacer contacto con la tierra, el agua, el aire y el fuego (Sol), produciendo raíces, ramas, hojas, frutos y nuevamente semillas.  Esa prima materia es la que el animal exterioriza para perpetuar la especie cuando se une con la hembra en los momentos de celo.  Si no fuera por esa prima materia  que se pone en licuefacción a través del acercamiento de las dos polaridades de la existencia, la vida sería imposible desde todo punto de vista.

Los alquimistas comprendieron que el Aliento de la Vida Universal y el Fuego interior, convertidos en Substancia—Vida, permiten a través de la generación que podamos concebir nuestros hijos.  También permite que a través del movimiento espiritual de esa energía, utilizando la imaginación y la sensibilidad, al dirigir esa fuerza maravillosa hacia el corazón, ir convirtiéndola en la piedra filosofal.  Para los alquimistas la piedra filosofal tenía realmente todos los poderes del Logos.

El Señor Jesús enseñó el misterio de la piedra filosofal, al decir estas palabras:  “Petrus, piedra, sobre esta piedra edificaré mi iglesia”.  Se refería no a la personalidad física de uno de sus discípulos, sino a nuestras energías internas sobre las cuales debemos edificar nuestra iglesia, es decir, nuestro templo, donde el Altísimo, el Logos, la conciencia mora en nosotros para convertirnos en verdaderos alquimistas.

El ejemplo más perfecto de la piedra filosofal viviente fue el Señor Jesús.  El era un verdadero alquimista del mundo de la sensibilidad, del sendero del Cristo, porque el Cristo no es Jesús.  Cristo no fue, ni es, ni será una persona; Cristo es el sentido espiritual que subyace en el corazón de todos los seres. 

Ese sentido crístico aflora cuando vemos a nuestros seres queridos sufrir o gozar, porque el sentido crístico es la sensibilidad. El día que sintamos dolor por todos nuestros congéneres y por todos los seres vivientes, habremos despertado realmente la energía del Cristo en nosotros.  



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Correfocs







El Correfocs
Como la mayoría de las tradiciones y fiestas de pueblo, el correfocs tiene su origen en la ancestral lucha entre el bien y el mal, donde el fuego juega el papel de purificador. En la edad media este "ball de diables" se realizaba como entremés, es decir entre plato y plato de las grandes comidas que organizaba la realeza. A lo largo de los tiempos se fue popularizando y ha estado ligado a la celebración del Corpus, también a la celebración de la noche de San Juan. En Valencia y Catalunya están presentes en las fiestas populares de los pueblos, en medio de la música estruendosa, silbatos, y fuegos artificiales.

Los diablos se reúnen para iniciar su actuación con la encendida, que es espectacular, y empiezan a bailar de forma desaforada alrededor del público para impartir miedo y respeto. Es un espectáculo digno de ver, por su valor histórico, la espectacularidad de los fuegos artificiales y las sensaciones que despierta. No puede faltar la figura del dragón que está presente demostrando la fuerza y la imponencia del fuego. La participación del demonio en estos actos tiene que ver con la tentación a los santos, las intenciones de los diablos bailarines son incitar al pecado a la juerga y a la lujuria.



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