21 de abril de 2010

Los Góticos - Una subcultura o una Identidad?

No es extraño salir a la calle y toparse con algún gótico o con alguien que pretende serlo. Esto de los góticos cada día parece más un circo (a muchos se les dice pero parecen no entender) lleno de niñitos ansiosos por saltar a la pista a figurar. Al parecer la imágen que la encargaron al extranjero y les llegó un tanto torcida. Es eso o simplemente no entienden de que se trata ésta historia. Hay demasiados entes funerarios entrelazados con sus accesorios reglamentarios del “buen gótico” deambulando por las calles. ¿De donde apareció tanta incongruencia junta?.

Por qué incongruencia? Porque muchos son capaces de criticar a otros, pero no de hacerlo con sí mismos, y a veces resulta que están peor que al que critican. Excluyen de la misma manera en que fueron alguna vez excluidos. Se jactan de muchas cosas de la boca hacia fuera, pero sus acciones los contradicen.

Hablo, específicamente, de los góticos “de última generación”, porque los mayorcitos (con mayorcitos no me refiero específicamente a la edad, sino a la madurez con que toman todo el asunto) tienen el cuento bien claro. Poseedores de una historia mucho más completa, compleja y porque no decirlo muy bien pensada. De los “nuevos” son pocos los que realmente se esfuerzan por cultivarse e instruirse. En este juego no hay reglas a seguir. Todo es válido. Pero cuidado, es un juego que para ser jugado debe saberse llevar.

Como algunos dijeron por ahí: “El gótico nace, no se hace”, al igual que todos los seres vivos de este planeta; aún no descubro la diferencia que hace a las personas nacer góticos, quizás sea algo en la formación embrionaria.

De seguro en el hospital ya los esperaban con una tenebrosa cuna forrada con sabanas de encaje negro, un móvil del cual colgaban calaveras, pequeños ataúdes y esqueletos, y claro un velo para evitar la luz del sol desde el primer día de vida. Desde pequeños se acurrucaron bajo el seguro brazo de la soledad. En la guardería jugaban solos y con juguetes en mal estado, los cuales representaban su precoz melancolía. Las niñas tenían su muñequita degollada (o en su defecto una Living dead doll) y los niños jugaban con las navajas de afeitar de sus padres. Nunca escucharon a los "Payasos de la Tele" o "Topo Gigio", ni pensarlo, se criaron escuchando a Sopor Aeternus, Mephisto Walz y Christian Death, dentro de otros.

Su lugar favorito es el cementerio, obvio ¿no?. Puedo suponer que el día en que lo conocieron fue el día que por primera (y única) vez sonrieron.

Crecieron y las cosas a su alrededor se transformaron. Pero ellos siempre fueron y serán góticos. Sus preocupaciones se volvieron muchísimo más profundas, porque con el pasar de los años y gracias a su constante soledad pudieron explorar su yo interno, el cual los llevo a descubrir nuevos y aún más sombríos rincones de su oscura alma.

Dentro de las cosas más representativas (y uno de los profundos descubrimientos), la estética es el punto más importante para todos ellos. Cualquier color que te guste mientras sea negro, otro puede ser perjudicial para la vista.

Es impresionante cómo son capaces de estar horas y horas poniéndose cosas encima, sobre todo maquillándose. Menos mal que ellos dicen que aprecian a la gente por lo que es, no por como se ve, porque, de lo contrario, todas las horas de esfuerzo se verían arruinadas... y esa no es la idea.

Sigamos. Elegancia, gracia y sobriedad sin duda tres palabras que describen a un vampiro (personaje que nuestros queridísimos góticos tratan de emular). Y tres conceptos que son pasados a llevar olímpicamente por la ordinariez y mal gusto. Parece que eso de tener una pieza con poca luz se lo toman muy en serio, porque no ven lo que se ponen. Cada uno es libre de escoger y ponerse lo que quiera, pero ojo, si se está tratando de imitar ciertas características, por favor manténganse dentro de los márgenes de dichos conceptos.

Los famosos accesorios: infaltables Ankhas, cruces, pentagramas, crucen invertidas, ojos de Ra. Apuesto que ni la mitad de los entes que suelen usar este tipo de cosas saben porque las usan, cual es su significado, pero bueno sus demás compinches las llevan, por algo será, ¿no?.

Cultura, sigamos con el ejemplo del vampiro, criaturas cultas e instruidas. Para muchos góticos el ser culto significa leerse la colección completa de Anne Rice, los poetas malditos y el infaltable Drácula de Bram Stocker. Sumándole quizás a Herman Hesse... listo tenemos a nuestro individuo culto. Pero pregúntenle por la capital de China (dudo mucho que sepa). Tienen una ortografía como las primeras 4 letras de la palabra (orto para el que no entienda), además de un vocabulario demasiado limitado al que si le agregamos la sarta de garabatos que hablan por minuto tendremos a una persona exquisitamente refinada.

Han visto maratónicamente: Nightmare before christmas, El Cuervo, Drácula (de Coppola) y Entrevista con el vampiro (de seguro se saben hasta el diálogo de memoria). Las que, por obviedad, pasaron oficialmente a ser parte de su colección de películas imperdibles, aparte de ser sus favoritas. Personajes como Lestat, Louis y Eric (el protagonista de la primera película de El cuervo) se volvieron una especie de modelitos a seguir.

No puede faltar el rollo existencial... la siempre presente “Depresión”. Si pasas todo el día sin reírte estas dentro del grupo, es como jugar al “1,2,3 momia es”. No preguntes porque son así, como buen gótico debes saberlo: ¡¡Porque es así y punto!! La vida fue, es y será una mierda, nada podrá jamás cambiarla. Debes expresar tu ira contra el mundo, porque este te odia y detesta, condenándote a una vida de eterna y tortuosa miseria. Enjuiciándote y tildándote de diferente... ¿Es desagradable escuchar eso, cierto? Todos tenemos nuestros días malos, pero eso no nos impide reírnos de un chiste.

Su condición social: Misántropos -Persona que huye del trato con otras personas o siente gran aversión hacia ellas- por excelencia. Aman la soledad y detestan la compañía de otros seres humanos. Por lo menos eso es lo que le dicen a sus amigos (y claro ellos opinan igual). Disculpen, olvidé que ellos no tienen amigos, nacieron en la más profunda soledad y así morirán (de lo contrario estarían infringiendo alguna regla). “Compañeros de tormentos” (así queda mejor) con los que pasan largas horas hablando sobre lo miserables que son sus vidas y como los demás mortales no son capaces de comprender la inmensa soledad en que viven.

Las personas están demasiado insertas en el mundo como para poder llegar a entender mínimamente el profundo dolor que acoge a sus atormentados corazones... y ¿porque no? Ya que están ahí aprovechan de comentar los últimos chismes acerca de la última fiesta (a la que, por supuesto, se vieron forzados a ir, porque, como dije, ellos detestan la compañía humana, como por ejemplo: lo horrible que era el vestido de alguna chica, o lo poco pálido que lucía otro.

En fin, después de todo esto supongo que vendrán las críticas, en especial las de aquellos que se sintieron algo así como ¿ofendidos? Sí, esa podría ser la palabra, pero les pregunto: ¿Ofendidos de qué, si “nadie es así”?. No se sientan aludidos, así de simple.

Cordialmente,

Un aprendiz en la "penumbra"

carloslimongi@yahoo.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejar tus comentarios aqui:

/*----------------------------------------------- Widget for Google Maps ----------------------------------------------- */